David Siqueiros
Nació en ciudad Camargo (1896), Chihuahua, y siguió estudios en la Academia de San Carlos, donde participó en la huelga estudiantil de 1911.
Participó en la Revolución y viajó a Europa donde tomó contactos con los movimientos de vanguardia y en Barcelona, en 1921, publicó los “Tres llamamientos de orientación actual a los pintores y escultores de la nueva generación americana” para la creación de un arte heroico y público a partir de los movimientos europeos modernos, fincándose en la tradición precolombina y vernácula.
Siqueiros, un personaje de carácter indómito y violento; así como de una personalidad rebelde realizó aportaciones novedosas a la cultura, principalmente a través de la pintura.
Su personalidad rebelde lo lleva a representar el inicio del sindicalismo en México, encabezando varios movimientos en el país; fue secretario general de la Federación Minera y de la Federación Obrera de Jalisco.
David Alfaro se inscribió en la Academia de Bellas Artes de San Carlos y formó parte de la escuela al aire libre de Santa Anita; colaboró en la revista “Vanguardia”, órgano periodístico del ejército constitucionalista.
Alcanzó el grado de capitán segundo del ejército constitucionalista, lo que le permitió organizar el congreso de artistas soldados. Posteriormente viajaría a Europa en misión informativa, artística y diplomática; durante este periodo es cuando pinta su primer mural Los Elementos.
Su vida política fue intensa y corrió paralela a su producción pictórica orientada básicamente al muralismo, para el cual desarrolló sus teorías a propósito del espectador en movimiento, el dinamismo óptimo de los planos y espacios, así como otros aspectos novedosos aún no bien estudiados.
Fue el muralista más activo, en cuanto a la política se refiere. Siqueiros fue encarcelado unas siete veces y otras tantas exiliado, a causa de sus creencias Marxista-Stalinistas. Estuvo activo en las revoluciones contra Huerta, peleó del lado republicano en la Guerra Civil Española.
Participó en la Bienal de Venecia, y en actos políticos que le valieron nuevamente la cárcel, en 1962, aunque quedó libre dos años después. Fue nombrado presidente de la Academia Mexicana de las Artes, en 1967.
Al tener nexos con otras organizaciones de artistas, viajó a la Unión Soviética, Europa, Argentina, Estados Unidos (donde tuvo entre sus estudiantes en NuevaYork a Jackson Pollock), Chile (como exiliado) y Cuba.
Dado su extenso trabajo político, fue admirable su gran rendimiento artístico. Los elementos que más lo caracterizaron en sus mejores trabajos, son las perspectivas exageradamente dramáticas, las figuras robustas, el uso audaz de color y frecuente surrealismo, ejemplificados en Muerte del Invasor (Escuela Normal de Chillán, Chile) De la Dictadura de Porfirio Díaz a la Revolución (Museo Nacional de Historia, Ciudad de México) y La Marcha de la Humanidad (Palacio de Congresos, Ciudad de México).
La creación artística dada a una ideología política inspirada en los fundamentos del realismo socialista utilizada por David Alfaro Siquieros fue lo que más atrajo al equipo para llevar a cabo la investigación.
Su fallecimiento es en al año 1974 en Cuernavaca.











































